Esta mañana, un cajero de una de las entidades bancarias de nuestro barrio presentaba la pantalla que podéis ver en la imagen adjunta. Se trata de una advertencia sobre la manipulación del cajero en cuestión que dice:
“EMERGENCIA. Lector de tarjeta obstruido por manipulación. No marque ni facilite bajo ningún concepto su número secreto.” …
No está claro que sea un intento de fraude, pero es importante tener en cuenta que este tipo de situaciones es bastante habitual, especialmente en épocas de gran movimiento de dinero, como las rebajas. El lazo libanés y el duplicado de tarjetas o skimming, son las técnicas más habituales en nuestro país.
De La Rue Cash Systems recomienda cinco sencillas medidas de seguridad:
- Evitar realizar transacciones en cajeros aislados, sin cámaras de vigilancia, mal iluminados -si es de noche- y que tengan elementos extraños o papeles con instrucciones. En España existen 60.372 terminales, si uno resulta sospechoso, compensa buscar otro.
- Desconfiar de las personas que ofrezcan consejos o ayuda ante algún problema con un cajero. Si la tarjeta queda atrapada en la ranura conviene no perderla de vista y llamar inmediatamente al banco o caja para comunicar la incidencia.
- Memorizar y no revelar a nadie el número secreto de la tarjeta.
- Tener siempre lista la tarjeta y tapar con una mano el número secreto mientras se teclea el número o la cantidad que se vaya a sacar con la otra. Esta medida protegerá el PIN de posibles cámaras ocultas.
- Comprobar regularmente los cargos del extracto y en caso de duda comunicárselo al banco o caja.
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¿Qué banco tiña este aviso? ¿E que xá chegaron as mafias o barrio? Menuda tempada levamos. Agora tamén están a manipular os nosos caixeiros? Penso que deberiades decir qué banco tiña este caixeiro manipulado, porque é posible que algún de nos teña traballado con él e agora estenlle a rouba-lo diñeiro.
Dende logo…..
Pachara, la entidad bancaria no es algo que sea trascendental para la noticia. Quise aprovechar la circunstancia para dar una serie de consejos que había leído.
Por otra parte, cuando me coincida, preguntaré a un amigo que trabaja en la oficina afectada sobre el origen de semejante aviso.
Según nos comentaron desde la entidad bancaria en cuestión, en este caso, como la mayoría de la veces, se trataba de alguien que con mala leche, o por error, metió en el lector algo que no debía.
De todas formas, valga este artículo para tener en cuenta los consejos indicados.