Ayer publicaba el Ideal Gallego un artículo haciendo alusión a las numerosas quejas de los vecinos de Manuel Azaña por el lamentable estado en el que se encuentra “La Casa de Juan”. Esperemos que de una vez por todas el Ayuntamiento tome cartas en el asunto y adecente esa zona. Aquí os dejo el artículo del Ideal:
L.F. (El Ideal Gallego) “Los vecinos de Los Rosales exigen el derribo de una vivienda del entorno de Manuel Azaña que, según denuncian, supone un foco de insalubridad. Por su escasa estabilidad, temen que algún día el inmueble se derrumbe por sí solo y deje algún herido. Reclaman que el solar se destine a zona verde.
Los vecinos de Los Rosales denuncian el mal estado en el que se encuentra una casa ubicada tras los números 12 y 14 de la calle de Manuel Azaña, muy próxima a los edificios del barrio. Por este motivo, reclaman su derribo urgente, ya que temen que la escasa estabilidad de la estructura, provocada por el abandono, haga que se derrumbe por sí sola y llegue a herir a algún transeúnte. Además, la presencia de niños por la zona es frecuente por la cercanía del colegio Emilia Pardo Bazán, algo que hace aumentar el miedo de los padres a que ocurra algún accidente.
Hace casi medio año que la asociación de vecinos del barrio, que preside Fernando Carrillo, trasladó el asunto al Ayuntamiento. Sin embargo, por el momento, no ha obtenido respuesta alguna.
De hecho, la entidad asegura desconocer si la parcela en la que se ubica el inmueble es de titularidad municipal o privada, por lo que los afectados aseguran sentirse un tanto “indefensos” a la hora de exigir responsabilidades sobre el mantenimiento de la casa. Para los residentes en el entorno, la situación no sólo resulta un problema de feísmo urbanístico, sino que el lugar también se ha convertido en un foco de insalubridad, por las ratas y otro tipo de alimañas que, según constatan, se acumulan en el solar.
Durante el día, este espacio se convierte en un pequeño párking improvisado, en el que decenas de conductores estacionan sus vehículos. También son muchos los vecinos llevan allí a pasear a sus perros.
Vandalismo > Sin embargo, cuando cae la noche, los afectados denuncian la presencia de pandillas y mendigos que acuden a refugiarse al lugar. Para algunos, esta circunstancia es indignante, pues consideran a estas personas responsables de la inseguridad que registra el entorno. Y es que la comunidad de uno de los edificios cercanos ya ha tenido que blindar la puerta de los contadores del gas, debido a que, según señalan, las personas que se concentran en las inmediaciones llegaron incluso a manipular las llaves de paso.
Asimismo, en invierno es frecuente ver alguna hoguera que los indigentes prenden para reguardarse del frío, algo que provoca el miedo de los residentes en los inmuebles cercanos a que se produzca un incendio.
Aparte de la preocupación de la entidad vecinal, el blog del barrio también se ha hecho eco de esta cuestión. Desde el foro denuncian la “pasividad” del gobierno local, al que también acusan de hacer “oídos sordos” a los problemas de vandalismo que sufre la zona, que consideran una consecuencia de la degradación de la casa deshabitada.
La asociación de vecinos se muestra partidaria de que, una vez eliminados los restos de la vivienda, el solar sea acondicionado como zona verde. “Nuestra intención sería la de convertir el lugar en un jardín, para dar continuidad hasta las casas que se encuentran por debajo”, indica Carrillo.
Lo mismo opinan la mayoría de los residentes en Manuel Azaña, que ven una buena oportunidad en el derribo del inmueble para aumentar el número de parques del entorno, que consideran escaso. Así, proponen la creación de un parque infantil, con juegos y jardines. Creen que de esta forma, podría unirse la calle con el Paseo Marítimo a través de una senda verde, que favorecería la humanización y la calidad del vida de todo el entorno”.
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Unha senda verde?
O único que interesa no Concello e o ladrillo
Y poner vallas para sacar pasta…