Dice nuestro vecino Nacho en su blog La Huella Digital:
… “Cómo es posible que en el 2009 un polideportivo se venga abajo por una leve ráfaga de viento como esa [111 km/h]. Estamos en el país de las polichapuzas y a buen seguro que esa instalación no reunía un mínimo de seguridad para que sus muros no cayesen como un simple dominó. A unos metros de mi casa (Barrio de Los Rosales, en A Coruña) están construyendo desde el pleistoceno y a paso de tortuga un polideportivo frente al bravo mar Atlántico. Esperemos que sus muros enladrillados nunca se vengan abajo en cuanto la madre naturaleza se ponga algo farruca.” …
Y es que tiene razón. Nuestro polichapuza va lento … pero seguro.
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Que vuelvan los romanos…………
…que para eso tenían el pecho de lata…
No os extrañe que vaya tan lento. Trabajo en el sector de la construcción y es por todos sabido que Cuadernas tiene graves problemas económicos (como gran parte de las constructoras actualmente), agravados porque según parece el Ayuntamiento no le paga.
Pues en esta ciudad que tenemos vientos, días si y días también, se debería reforzar más todavía cualquier construcción y sobre todo al lado del mar, pienso que ésto debería hacer reflexionar a todos los constructores y más todavía a los que hacen obras de gran envergadura.