Interesante artículo de José Luis Orihuela, sobre lo que es un blog.
Algunos de sus titulares que podéis ver desarrollados en el artículo original son:
“Los blogs no son espacios privados, son comunicación pública”
“Los blogs no van a acabar con ningún medio, pero les están haciendo cambiar”
“Los blogs no tienen editores, son medios autogestionados por sus autores”
“Los blogs no son complicados, pero mantenerlos exige dedicación”
“Los blogs no son un monólogo, son una conversación”
“Los blogs son personales”





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Bueno… yo ya conozco blogs que son como pequeñas empresas con jefes y gente contratada a la que pagan en función del número de comentarios que generan y a la que también controlan un poco lo que publican (y esto lo sé por la gente que trabajan en esos blogs). O sea, que ni son personales y sí tienen editores.
monpache, quizás a estos no habría que llamarlos blogs. Cuando a uno le viene a la mente un blog, piensa en algo más personal y cercano. Digamos que estos que tu mencionas (me vienen a la mente algunos) utilizan el formato de un blog, siendo algo muy distinto.
Sí, podría considerarse así… o que los blogs están abriendo y sondeando la posibilidad de un nuevo modelo de negocio. De hecho, me sorprendió cuando me enteré, a través de uno de los que consideraba autores, de que uno de esos blogs funcionaban así, pues (como lector y comentarista) apenas veía diferencia en su funcionamiento con algún otro blog montado entre varios amigos para hablar de temas que les interesaban.
Supongo que, al igual que todo, los blogs también evolucionarán y se diversificarán con el paso del tiempo, incorporando variantes a partir de esos conceptos iniciales que expone el artículo. Otra muy curiosa son los blogs promocionales (como los de algún político, pero también los hay de artistas o de otros temas) en que el que supuestamente firma no es necesariamente quien escribe (a veces sí, conste), o en los que se crea un personaje de ficción que interactua a través de su blog (como no que conozco que “pertenece” a una rata, al bicho, vamos).
Eso sí, la inmensa mayoría, por ahora (y supongo que así será por mucho) encajan en los rasgos que define el artículo citado. Supongo que a los blogs les acabará pasando lo que a los perros, en los que cuesta pensar que un chihuahua y un San Bernardo son la misma especie… y no creo que esa variedad y diversidad sea mala.
Realmente, creo que la inmensa mayoría de blogs que conocemos, incluyendo este, no son lo que se quiso reflejar con el nombre que ostentan. Recordemos que el término blog viene de la mezcla de web+log, perfectamente definido por su denominación en castellano: “bitácora”.
A modo de ejemplo, yo tengo una auténtica bitácora a nivel personal, donde guardo cosas que quiero conservar y, en lugar de tenerlo en documentos en mi disco duro, como hacía antiguamente, lo guardo en un blog que, de paso, puede servir a alguien con mi misma inquietud. Cualquier descubrimiento, referencia y/o análisis que utilizó posteriormente, está allí reflejada. Esta bitácora no la he promocionado, ni le he puesto publicidad, ni busca ser un punto de encuentro de comentaristas, simplemente es lo que es.
Los blogs, como por ejemplo este, son algo más, en lo que se ha mezclado el concepto de redes sociales y, como tu bien dices, oportunidades nuevas de negocio. Eso sí, se han apropiado del nombre original que antes mencionaba.
No entendi nada, ¿Que es un Blog?
Es fácil, anónimo:
“Qué son los blogs y cómo dejar de confundirlos con otra cosa
Parafraseando el título del famoso texto de Doc Searls y David Weinberger “World of Ends. What the Internet Is and How to Stop Mistaking It for Something Else”, me propongo, en el prólogo de esta obra, intentar aclarar qué son los blogs y cómo dejar de confundirlos con otra cosa.
Buena parte de las “relaciones peligrosas” entre weblogs y medios tienen su origen en las dificultades para entender qué son los weblogs y qué es el periodismo.
Bastante sintomático de estas dificultades resulta la muy antigua y peor planteada pregunta acerca del si los blogs son periodismo y los variados intentos de reconvertir a redactores, editores y columnistas en bloguers como por arte de magia.
Decir que los weblogs (blogs o bitácoras) son sitios web personales compuestos por entradas individuales ordenadas mediante cronología inversa no parece resolver el dilema, así que planteo el siguiente decálogo.
1. Los blogs no son un género, son un medio
Al igual que los libros, las revistas o los discos no son, respectivamente, novela negra, cómic o balada; los blogs no son autobiografía ni periodismo. En todos los casos se trata de medios que, como tales, pueden utilizarse para cualquier propósito comunicativo o artístico. El medio no define el género, sino el lenguaje y los formatos de información (texto, imagen, audio, vídeo) que pueden utilizarse.
2. Los blogs no son medios de masas, son medios sociales
Salvo un puñado de casos excepcionales, los blogs son medios de escala comunitaria o social. En consecuencia, su influencia y repercusión no pueden ser analizadas con los mismos parámetros que se utilizan para valorar los medios de masas. La proyección de un blog no tiene que ver directamente con su tráfico, sino más bien con su posición dentro de la red. La capacidad de influencia de los blogs está mediatizada por la blogosfera en la que se inscribe y que opera como caja de resonancia de las noticias y opiniones publicadas en los sitios más modestos.
3. Los blogs no son espacios privados, son comunicación pública
“En mi blog yo hago lo que quiero” es una de las dos tonterías más extendidas de la blogosfera. El blog es un medio público y lo que no se puede hacer en público está regulado por la ley. “Escribo sólo para mí”, es la otra. Si uno hace escritura en un medio público, entonces escribe para ser leído por otros, de lo contrario escribe en una libreta y la esconde. Los lectores merecen que se les trate con respeto, que no se les mienta, que no se les oculten los conflictos de interés del autor o incluso, en ocasiones, su identidad.
4. Los blogs no van a acabar con ningún medio, pero les están haciendo cambiar
Como viene ocurriendo regularmente en la historia de las tecnologías de la información, la aparición de cada nuevo medio genera un discurso apocalíptico desde los medios anteriores que temen ser sustituidos. Lo cierto es que lo que esa historia demuestra es que las relaciones entre viejos y nuevos medios se rigen por una dinámica de acumulación y complementariedad pero no de sustitución. Los blogs no van a acabar con ningún medio, pero están haciendo cambiar a muchos.
5. Los blogs no son periodismo por ser blogs (cuando lo son, es por otra cosa)
La relación que hay entre blogs y periodismo es análoga a la que puede plantearse entre una máquina de escribir y la literatura. Las herramientas que utilizamos para escribir no definen el género de una obra. En este sentido, los blogs son una herramienta (un gestor de contenidos) que puede utilizarse para múltiples propósitos. La identidad periodística no deriva del acceso a herramientas de gestión y publicación de contenidos.
6. Los blogs no tienen editores, son medios autogestionados por sus autores
El viejo paradigma de la comunicación pública en la era analógica “primero se filtra, luego se publica” queda subvertido en la era digital, en la que “primero se publica, luego se filtra”. Los medios sociales permiten ejercer una forma de comunicación pública en la que desaparece la figura de los editores y el control previo de los contenidos, y en la que los usuarios asumen el rol de un filtro social distribuido y los buscadores se convierten en los nuevos intermediarios de la información. Un blog es un medio que no tiene editores y cuyo funcionamiento es asumido directamente por su autor.
7. Los blogs no son complicados, pero mantenerlos exige dedicación
La facilidad de poner en marcha un blog contrasta con la dificultad que supone la escritura y publicación regular de contenidos de calidad. Aunque inicialmente los blogs son fáciles, son rápidos y son gratis, lo cierto es que perseverar en la blogosfera requiere un esfuerzo continuado y a veces incluso genera gastos (dominio propio, hosting). Mantener un blog tiene que resultar divertido para el autor, tiene que reflejar su pasión por algo, pero sin duda representa un esfuerzo y exige tiempo.
8. Los blogs no son sólo un formato, también son una cultura
Un blog no sólo se define por sus elementos estructurales (entradas individuales, cronología inversa, archivos, categorías, comentarios), ni tampoco exclusivamente por el uso de un gestor de contenidos (Blogger, TypePad, WordPress), sino que supone también compartir y extender la cultura y el estilo del medio. La blogosfera no sólo es el espacio virtual de los blogs en la red, es también la cultura que el medio ha ido construyendo a lo largo de su historia.
9. Los blogs no son un monólogo, son una conversación
Aunque los comentarios que los lectores pueden formular ante cada entrada de un blog son la forma más evidente de conversación, lo cierto es que la metáfora de la conversación aplicada a la blogosfera se extiende más allá de esa práctica, muy especialmente mediante los enlaces externos y los trackbacks. Las referencias cruzadas construidas mediante enlaces constituyen uno de los ejes articuladores de la blogosfera y de la cultura de los blogs.
10. Los blogs son personales
Un blog es la voz particular de alguien. Un blog es el estilo de su autor, sus puntos de vista, sus preferencias, sus manías y sus gustos. Un blog es la proyección de una persona en la red, es una identidad que se va construyendo y expresando con retazos (enlaces, textos, vídeos, imágenes). Los blogs son personas que nos proponen una conversación.”
Si leyeras o leyeses…
¡Que es un blog! ¿Y tú me lo preguntas? Un blog eres tú
¿Un blog o un bloc? Losada dixit