MIS PRIMEROS RECUERDOS
Va a ser muy difícil para mí hablar de aquella lejanía. Lejanía para mí, que a los 70 años de edad, quiero hablarles de los años 40 (infancia) y de los 50 (juventud). Quiero aclararles que en otros capítulos, recogeré hechos, anécdotas que cabrían mejor en este epígrafe, pero que las necesité para hilvanar la historia, que, con voluntad, voy a abordar, pero contándoles más bien como era mi ciudad en aquellos tiempos, que mi vida en sí, aunque también iré hilvanando algunos nombres de los que amigos, o no, nos relacionábamos, jugábamos juntos, nos peleamos, íbamos de un barrio al otro, cercano o lejano. Vamos que andábamos por todas partes. No solíamos estar, ni jugar en el mismo sitio. Claro que eso dependía de la edad. Más próximos a casa, en casa o en casa de un amigo, cuando era pequeño. Después estirando el estambre o ampliando el círculo, donde fuese. Íbamos ampliando nuestro campo y, a la vez, nuestro horizonte… Ahora, eso sí. Había un mandato de total obligación y cumplimiento. Era el siguiente:
- Neniño, xa sabes, cando encendan as farolas, te ves.
- Que sí, madrina. Que sí abuela
No cumplirlo era o no salir al día siguiente o varios días. Mejor obedecer, ¿verdad?
Para los que conocen La Coruña, mi ciudad natal, nací en el “castizo” barrio de la Torre, pero nunca anduve, ni jugué por él, porque solo iba los domingos a ver a los otros abuelos, los maternos. En ocasiones si jugué con mis primos, esos domingos, o en el Campo Volante o en la explanada de la Traída.
Les aclararé que, desde recién nacido, he vivido con mis abuelos paternos en su domicilio de la avenida de Rubine, 31-3º, justo enfrente de los baños de la familia Dorrego y casi enfrente de la Playa, pero si justamente del rompeolas. Recuerdo que los días de mucho mar – término marinero con el que se denomina la mar brava, marejada, etc. Al romper las olas en él, mi casa temblaba a cada embate, las puertas sonaban y las cosas que había en los chineros o aparadores, había que bajarlas al suelo. Parece una exageración, pero no, como tampoco lo fue un trozo de roca, de tamaño considerable, que quedó, un día de galerna, en el medio de la vía del tranvía. Para quitarla del medio se necesitaron seis hombres. Para que vean ustedes la fuerza que tiene el mar. No se puede jugar con él. Es peligroso… De este famoso rompeolas les hablaré más adelante, en cuanto llegue a la edad, en la que toda nuestra pandilla, de la playa de Riazor – pandilla veraniega solamente—nos bañábamos allí para jugar con las olas. Ya se lo contaré con detenimiento.
Xelo Castillo
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precioso relato xelo…un salúdo
Gracias a la sugerencia de PETER PAN, la invitación de XOTEÑO y la benevolencia del BLOGGER, os voy a estar castigando, todas las semanas, los domingos, con estas narraciones sobre mis recuerdos de nuestra hermosa ciudad, que juega a dos mares: el Orzán y la Bahía. Tened en cuenta que solo son lembranzas. Si os falta algo, si a vuestro entender omito alguna cosa, no lo hago con malicia. Simplemente no me acordé de ello o lo ignoraba. Gracias ANA por tu opinión. Os voy a recordar el mayor piropo que se le echó a nuestra ciudad, según mi criterio. Dijo el poeta:
Si me dieran a escoger, yo no sé que escogería, si entrar en La Coruña de noche o en el cielo de día
Estaré atento cada domingo, fermoso relato, aínda que penso que A torre non foi un barrio castizo, en realidade ningún barrio da Coruña perdeu as súas raíces.
Bonito relato.
Lo de las farolas tiene su miga, quizá el encendido automático acabó con tan eficaz norma.
En cuanto a los embates del mar en la bahía del Orzán, me ha hecho recordar a mi madre cuando nos contaba que en su niñez vio en alguna ocasión llegar el agua de las olas a la calle Juana de Vega. Según mis cálculos debió de ser por los años 40.
Por aquel entonces no se hablaba de cambio climático, ni de la subida del nivel del mar, así que la culpa se la llevaba directamente el mar, que a veces se ponía un poquito cabronazo.
En aquella época cuando decían…..
“Neniño, xa sabes, cando encendan as farolas, te ves.No cumplirlo era o no salir al día siguiente o varios días. Mejor obedecer, ¿verdad? ”
P.D…Hoxe en día xa poden decir os pais o que queiran,,que os nenos de hoxe en día non veñen cando apagan as farolas,,veñen a casa cando están ben cheos “e non de comida precisamente”
,e veñen cando hay luz o día seguinte
BONITA HISTORIA
Sr.Rosa No sé si te diste cuenta que la palabra castizo estaba entrecomillada. Eso quiere decir que la usaba como sinónimo de auténtico. El adjetivo viene de Madrid. Lo castizo es lo que trasciende en la memoria y en las costumbres de una ciudad
Bueno, Peter Pan, había que ver cómo estaba la playa ¿no? Me temo que por aquél entonces no había arena en las playas. Recuerda que estamos hablando de antes del relleno del mes pasado.
EDP, el otro día contaban en la parada del bus unas chavalitas que su amiga ya llevaba 3 comas etílicos….
A XOTEÑO. En aquel tiempo las playas (Riazor, Orzán y Matadero), siempre tenían arena. Y venían muy bien las mareas vivas con mar brava, porque las dejaban limpias. Bueno, y llena de algas en la orilla.
A enfrentedePeteiro: Tenes razón sobre lo de los hijos. Te voy a contar una anécdota: Cuentan que un día, reunido con dos mariscales de campo en la conversación terció el tema de la educación de los hijos.Napoleón les preguntó:
– ¿Cuándo creen ustedes que debe comenzar la educación delos hijos?
– Yo creo -contestó el primero- que cuando tienen uso de razón. A los siete años.
– Pues yo digo que desde que nacen – afirmó el segundo.
– Ninguno de ustedes tiene razón -puntualizó Napoleón-,la educación de los hijos debe comenzar veinte años antes, con la de sus padres.
Le dejo abierto el camino para su comentario.
A PETER PAN: no recuerdo ver mar por Juana de Vega, pero si deslizarse calle abajo, hacia la Plaza de Pontevedra por la calle entre el Instituto Eusebio da Guarda y los solares donde hoy está el Hotel Riazor.
Cuando yo estudiaba en el Instituto Masculino, detrás del Estadio, en San Roque de Afuera, había veces
que teníamos que dar la vuelta, por la Plaza de Pontevedra y atravesar las leiras de Riazor, donde hoy está la calle de Alfredo Vicenti y aledañas porque no se podía subir por Rubine.La mar llegaba hasta las casas. Tampoco podía hacerlo el “3″que era el tranvía que iba hasta Ciudad Jardín y terminaba donde empieza Pesuleiro.
A TODOS: Gracias, por recordarme cosas que, posiblemente, no incluiría en mi narración.
Enterado, aquí encontré una foto de los años 50:
http://img66.imageshack.us/img66/7237/32mgnd2.jpg
Xot, el ayto tiene un magnífico archivo de fotografías de La Coruña en el siglo pasado (y antes) que se puede ver en unos magníficos libros fácilmente escaneables. No sé como está el tema del copy, pero sería buena cosa que complementaras el blogue con una galería picassa de las fotos que te envian los contertulios, para goce de la vista y relajo de la memoria… más algunas fotos escaneadas de ese libro (que intentaré pedir en la biblioteca si me acuerdo algún día).
Miguel, ese trabajo ya lo hace, por cierto muy bien, el blog Brigantium:
http://vellaenobrebrigantium.blogspot.com/
Obligado seguimiento para quienes quieran disfrutar gráficamente de la historia de A Coruña.
Cierto, lo había olvidado. Y hacía tiempo que no me pasaba por ese blog. Gracias !!!!!!!!!!!
Yo quería hacerle una pregunta a Xelo Castillo….
Me gustaría que me reafirmáse si és cierto que en aquella época por lo que me comenta la gente mayor,,había más comprensión,,la gentes se ayudaban más entre vecinos(no había tanto egoísmo como hay ahora)que la gente sólo mira lo suyo,no había tanto interés material y se miraban otros valores como ayudar a los demás,más respeto entre las personas,,y las gentes de aquella época era mucho más feliz antes que ahora teniendo menos cosas y teniéndo menos vicio como hay ahora.
A mi la gente mayor me tiene comentado que en aquella época se era más feliz,la gente era mucho más sana,más solidaria entre vecinos incluso en época de hambre,había mucho más respeto entre las personas.
Pienso que hoy día hay demasiada libertad,hoy día todo vale,y las personas son capaces de comerse entre ellas con tal de buscar el beneficio de uno.
Como dice el refrán….”cualquier tiempo pasado fué mejor”
A enfrentedePeteiro:
Pues si Esos mayores de que hablas no te han engañado, Mayor convivencia, mejor vecindad más seguridad y mayor calidad de vida. Ejemplos: el periódico costaba 0,30 ptas. lo mismo que el tranvía. El cine costaba los días de diario O,75 y los domingos 1,25. Había viejecitas con su cesta de mimbre.que venfçia lo que hoy se llaman “chuches. Decías, dame 10 céntimos de todo y la vuelta. Le dabas el patacón y te daba un trozo de algarroba, media docena de pipas, una castaña piloga, un orejón. En fin, la muestra de todo y te devolvía una perra chica. ¿Y hoy que te darían? Bo lo digas,porfa.
Los vecinos, todos los del portal, éramos como una familia. Espere que le subo eso. Todos asistíamos a los cumpleaños, prmers comuniones, bautizos y sobre todo no faltábamos a velatorios,entierros o funerales. Hoy ni conocemos, ni tratamos, ni siquiera nos ssludamos ¿Quien es ese, te lo encuentras en el ascensor y tu compañero te contesta.Pues no le conozco. Me parece que es el del 2º.Las puertas de acceso a la viviendas, así cómo los portales, permanecía abiertos, salvo por la noche. Llamabas al sereno y te lo abría.
Aún mas, los niños con mal tiempo jugaban en la casa de quién fuese. Las amas de casa se reunían una veces en en un piso, otras en otros y se pasaban la tarde jugando al tute, verisca o chinchón. Iguaiico que ahora. Y una cosa más, para terminar, pues podía extenderme hasta mañana.Y podría poner más ejemplos ?Vas al centro? ¿Me puedes traer o coger esto en tal sitio?. Si. Pués toma dinero. Ya mer lo pagarás a la vuelta. ¿A que estáis asombrados?. Pues así era.
Colofón: la política nos importaba un carajo. Hiciésemos lo que hiciésemos, daba lo mismo. ¿Me entendéis? ¿Satisfecho enfrentedePeteiro?
Si satisfecho Xelo Castillo,gracias
,estaré atento a sus próximos articulos