Mi primer compañero de juegos fue Luisito que vivía en el cuarto piso de mi casa, justo encima de nosotros. El cuarto tenía dos viviendas. En una de ellas vivía el doctor don Lis Llamas, que tenía su consulta, enfrente del colegio de los Hermanos Maristas. Había una canción que cantaban los alumnos de este centro: “Que buenos son los Hermanos Maristas, que nos llevan de excursión”. Luisito y yo jugábamos en su piso, o bien en la terraza, que hacia la parte posterior, tenía el primer piso del edifico y que daba a los almacenes de material de la empresa eléctrica FENOSA. En este piso vivían los dueños del edificio que eran los padres del Dr. Llamas y, por tanto abuelos, de mi primer amigo y lo digo por razón de edad. En el segundo, lo hacía la familia Pardo Parada que tenían un establecimiento de saneamientos, en la esquina de nuestra calle, Rubine, a la plaza de Pontevedra. Justo al lado de él, había una mercería y al otro lado la barbería de Antonio, que era del que nos cortaba el pelo. Y en el otro cuarto vivía la familia Babío. En la planta baja y en el sótano había una imprenta, y por más vueltas que le doy no recuerdo su nombre. Fíjense ustedes.

Yo era niño, viví allí hasta que me independicé al irme destinado por el Banco de La Coruña, a Santiago de Compostela. Hubo tiempo, entonces, para ello, pero nos conocíamos y nos tratábamos, más como amigos, que cómo vecinos, todos los habitantes del edificio. Si piensan un poco se darán cuenta de que si esto era normal, entonces, hoy es anormal que los vecinos, hasta de planta, ni se conozcan, ni sepan como se llaman mucho menos, lógicamente, los de los demás pisos. Incluso se da el caso de que ni de vista. “Me he cruzado con un tío en la escalera y no sé quien era, ni sé, si es, o no, vecino”.

Les había dicho que iba a tratar más, en estos recuerdos de mi niñez y juventud, de cómo era La Coruña que yo viví, hasta donde llegue mi memoria y enumerar casa por casa, lo que recuerde, de mi calle, la de Rubine y de la plaza de Pontevedra. Enfilando la calle desde su nacimiento, la acera de la izquierda era la de los números impares, la derecha, la de los pares. Hecha esta puntualización, paso al detalle:

DETALLES DE MI BARRIO

La primera era, — creo que ya lo dije antes–, el establecimiento de saneamientos de Pardo Parada, le seguía una tienda de ultramarinos, después la cristalería de Lage Lodos, — empleábamos estos apellidos para decir, muy finamente, la jodimos–, .Le seguía el famoso corralón, que era similar a las famosas corralas del viejo Madrid. Estaba flanqueado por dos bares. A la izquierda, el de Carlos y a la derecha, el Bar La Cepa, que regentaba Avelino, y que en el cartel que da nombre al establecimiento ponía: Vinos de los Peares, pero como la “a” de peares, era cerrada, más bien en forma de triángulo, parecía que decía, “Vinos de los peores”. Y la verdad, dicen, yo por aquel entonces no bebía, más me valía, que los caldos que expendía eran excelentes. Le seguía una verja, con una puerta de madera verde, en el centro y en cuyo interior existía una palmera altísima, que diferenciaba el jardín allí existente y que era parte de la enorme parcela, propiedad de la Compañía Eléctrica. A su lado había una mueblería, la tienda del señor Emilio que vendía lo que ahora los nietos llaman “chuches”; un almacén de materiales para la construcción, es decir, cementos, yeso, arena, etc. y lo cerraba, antes de llegar al portal de mi casa otra tienda de ultramarinos, más grande y con más calidad y mayor número de productos, que el que había al principio de la calle. El propietario de este tienda, que se apellidaba Sierra, y que era padre de uno de nuestra pandilla, tenía también un bar y casa de comidas en la Ciudad Jardín, justo donde paraba el tranvía, el número 3, en su penúltima parada, antes del fin de línea, que estaba al principio de Peruleiro. En el bajo de mi casa, como saben había una imprenta, al lado una heladería y en la esquina estaba la farmacia.

En la acera de enfrente la cosa era más sencilla. En la esquina a la plaza de Pontevedra, estaba la casa de los Rubine, el personaje que daba nombre a la calle y en la que vivían sus descendientes; al lado había dos naves dedicadas a garaje, le seguía el edifico del periódico “El Idea Gallego”, el Convento de las Terciarias, dedicadas a la enseñanza, donde estudiaba mi primera novia Pili González Ciudad. Bueno, si a aquella edad, se podía decir lo de novios, la dulcería de Maruchi y la Casa de Baños “la Salud” y el solar de la familia Dorrego, que eran los propietarios de la casa de baños. Y después una explanada, que limitaba con el rompeolas, al norte, al oeste con la playa de Riazor y por el sur con la calle, por el que circulaba el tranvía de la línea 3, cuya vía iba por el medio de la calle. Calle que era de dos direcciones de ascenso para San Roque de Afuera – recordarán que allí había nacido mi tío Emilio González López–, Ciudad Jardín y Peruleiro y de bajada a la plaza de Pontevedra, carriles que demarcaba, muy bien, la vía.

Desde la plaza del general Carmona a la Plaza de Pontevedra, desde Alfredo Vicenti hasta el mar, y desde la Rotonda a La Coraza. Este era nuestro feudo principal. Creo les dije que conforme íbamos creciendo se ampliaba el círculo, como en las circunferencias concéntricas.A la plaza de Pontevedra acudían también los de la calle del Orzán, Comandante Fontanes, Juan C analejo – en el que estaba el Hogar del Frente de Juventudes–, San Andrés, Payo Gómez y Teresa Herrera. Claro que de estas calles últimas, los que vivían en las casas, más o menos, colindantes con la plaza- Y para el otro lado estaba la Avenida de Finisterre, la plaza de Toros y la cantera y el parque de Santa Margarita. Esta demuestra la ampliación de zona de juegos y ligues—bueno esto es un decir–, que iba creciendo a la par que nuestra edad, claro.

Xelo Castillo

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21 Respuestas a “Oteando el pasado desde la Torre de Hércules”
  1. xelo, gracias me gusta viajar al pasado de vez en cuando y tus relatos me transportan,incluso a una epoca lejana a la mía.recuerdo que saliendo de rubine,ya en la plaza pntevedra, había un policia regulando el trafico,lo recuerdo con un casco que parecia una bacenilla,todo de blanco.cuando mí tio de barcelona nos visitaba con su, 600 asomaba la cabeza por la ventanilla y le gritaba “pirulooooooo”,que tiempos tan entrañables…xelo mil graciass

  2. Ana, aquí tienes una foto en la que sale ese “piruloooooooo”:

    http://img66.imageshack.us/img66/8422/29hy1mp6.jpg

  3. Y aquí un vídeo para la nostalgia:

  4. xelo castillo dice:

    A ANA
    Agradécele a Xoteño la ilustración de mi colaboración, que espero te siga agradando y resucitando tus recuerdos y los de otras personas que reparen en él para corroborarr lo que le han dicho sus mayores y otros por la curiosidad de volver al pasado. “Zenkiú”
    A XOTEÑO
    Muchas gracias, por esa serie de imágenes que nos has ofrecido. Comprenderás que no me son desconocidas Lástima de una voz en off, que las fuese explicando o de subtítulos diciendo que se ve en cada una.

  5. YOYMIYO dice:

    AÑOS 80-81 en la Cepa compraba chicles cheiw,pipas de 6 pesetas.Nos daban 5 de paga, la peseta extra era el chantaje emocional de mamamamamamamamamaaaaaaa que queria comprar pipaaaaassss… cuando colaba habia pipas sino chup coyak y como ultimo recurso pacto ntre hermanos pipas entre dos y con el resto chicles cheiw,despues reprto de botin al 50%.
    Tambien recuerdo un pequeño carpintero que tenía una puerta que daba a Barrie de la Maza creo que pegado alcolegio de las franciscanas por el lado de la playa.¿y la tienda de Toñito? una de cremas y accesorios para señoras done hoy creo que hay un banco gallego.
    y el “portal de las revistas” entre la pastelería de los caracoles gigantes y la farmacia ??????
    Que bien me lo paso con sus memorias…

  6. Xelo Castillo dice:

    A YOYMIYO.
    Tengo que decirte que mis recuerdos no casan con los tuyos.Añadiré que en la calle de Rubine, , en la que viví los primeros 18 años de mi vida, en La Cepa, bodegón y bar de vinos, que regentaba el señor Avelino que yo sepa no vendían “chuches. Si lo hacían en una abacería, en la misma acera, que era propiedad del Sr. Emilio, ya mayorcito, él. Otras golosinas las vendía, caramelos, bollos, pasteles y tartas, la señorita Maruchi, en la acera de enfrente. Y la llamo señorita por no decir solterona
    Desconozco lo que comentas en tu segundo párrafo-Digo que a ese carpintero no lo conozco. Señalas que estaba pegado al colegio de las Franciscanas, que serán las que yo conozco como Terciarias. De Toñito, la tienda de cremas y el banco gallego me ilustro ahora. Creo que hablamos, perdona, de diferentes años, Don Pedro Barrié de la Maza, después Conde Fenosa, que era el amo del Banco Pastor, La Toja y la eléctica. Si me acuerdo de su antiguo vehículo, pintado de gris, y que tenia la matrícula C-1111, para no olvidar, pero no que tuviese una calle a su nombre Lo que si se llamó Pedro Barrie, fue el Dique de abrigo, en las afueras del Castillo de San Antón dode ahora está el puerto deportivo. La piedra se traía de la Punta de Adormideras, más allá del Club del Mar y cerquca de la Torre, que se transportaba en un tren de la TERMAC Y de los periódicos estaba el Kiosko en el jardincillo de la plaza de Pontevedra, entre los saneamientos Insua y el Sanatorio del Pilatr. Y para revistas,tebeos y cromos,(de los que hablaré otro día) si estana la librería en un portal, pero en el número dos de la Avda de Finisterre;, la primera casa, a la izquierda de la Cuesta de Santa Margarita Concretamente estoy hablando de 1.940 a 1.958.
    Re agradezco mucho tus observaciones, porque me has dado la oportunidad de contar cosas que seguro no iba a barajar en mi narración. Y también creo, te lo agradecerán quienes lo leen, porque así conocerán más cosas de nuestra querida y linda ciudad, Ciao

  7.   520 Pilarvi dice:

    Has dicho que tu tio era Emilio?? el tio Emilio?? aver si vamos a estar emparentados?? Te suena A Salo? Mens?? Os tendeiros d´A Salo??

  8. Xelo Castillo dice:

    PILARVI.
    Fíjate tu que tengo tres tíos Emilio. Emilio García Cerdido, patrón de pesca, hermano de mi abuela Obdulia; Emilio del Castillo García, administrativo y futbolista; Emilio González López, político, penalista e historiador, hermano de mi madre MªTeresa . Supongo que te referirás a este último, pero los nombres que citas no me suenan a nada. Ampliame, por favor, datos- A ver si caigo

  9. Xelo Castillo dice:

    Omití,Pilarvi que el del medio era hermano de mi padre Angel

  10.   206 enfrentedePeteiro dice:

    Vaya ;-) ,así que Emilio González López era tu tío? Felicidades ;-) ,calle dónde vivo….

  11. Anónimo dice:

    La plaza del General Carmona (donde ahora estan las gaviotas) yo la conoci siempre como la plaza de portugal,
    En los Maristas,los sabados ponian cine igual que en la Compañia de Maria
    Ademas de Alfredo Vicente (donde Fenosa tenia unos garajes haciendo esquina con Calvo Sotelo), estaba la plaza maestro mateo donde estaba el Colegio Academia Galicia, La merceria “Aurorita” que hacia esquina con la calle Comandante Barja, La vinicola manzanara enfrente de la pasteleria “Gens” y de la peluqueria Fernando Macias con el Sr.Castro que vendia de todo, al lado de las mantequerias Galicia……..
    “la librería en un portal, pero en el número dos de la Avda de Finisterre;” seguro que es el de Rafael donde muchos comprabamos los tebeos

    Pero me imagino que estas cosas son posteriores a lo que tu nos estas contando. Perdona, pero es que yo tambien soy de esa zona aunque de epocas algo posteriores

  12. xelo castillo dice:

    Aunue seas anónimo te diré

  13. xelo castillo dice:

    Aunque seas ANONIMO te diré que la plaza de Portugal se llama asi, pero cundo se inauguró llevaba el nombre del general Carmona, tan dictador como Franco.
    Yo no sé si ponán películas en los “cols” que dices, pero si sé

  14. xelo castillo dice:

    (se me está escapando el texto y no se ´por que) Supongo que si en los “coles que indicas había cine los sáados como tu dices pero yo no lo sé. Espera que, en breve, hablaré de las salas de cine y de las películas de los años 50. En Alfredo Vicenti no estaba Fenosa, La entrada estaba al principio de la Cuesta de Santa Margarita, subiendo antes del kiosko en el portal y daba por un lateral a la Avenida de Rubine Los garajes a los que aludes, estaban en Comandante Barja y eran de la PMM (Parque móvil ministerios..La Academia Galicia estaba justamente en la Plaza del Maestro Mateo. En la época de la que hablo era director y propietario don Carlos Seoane. Hay otras divergencias lógicas si hablamos de un tiempo distinto
    Ta agradezco tus precisiones, que valoro.

  15. Anónimo dice:

    los garajes y viviendas del PMM siguen en comandante barja, en la esquina de calvo sotelo con alfredo vicente, enfrente de la farmacia habia un garaje de fenosa justo donde hoy esta una ceveceria, en esa esquina.
    Te suena “el perchas” pues con su hermano pequeño jugaba yo en ese garaje.
    La academia Galicia siempre fue de D.Carlos y personaje significativo era el cura D.Jose (“pelotas”) o “cua cua” o “tarzan” o “la pinocha” o……….

    que buena epoca

  16. Xelo Castillo dice:

    Me falas de cousas novas que eu non coñezo Non conocín ao crego. Tampouco ao Perchas, nin o seu hirman cativo. Si a botica era a de Batanero, na outra esquiña era o chalet de D.Manuel Insua Falo das esquiñas de Comandante Barja a Rubine. Nas outras, con Alfredo Vicenti estaba a pista de patinaxe Olimpia, que tamén foi baile, e na outra unha mercería. Sigo sin facer caso da FENOSA da que me falas. Unha forte aperta.

  17. ¡¡hay xoteño!!! gracias por lo del pirulo, esta como lo recordaba…no piensen mallllll

  18. Xelo Castillo dice:

    ANA: ¿Recuerdas mas pirulos? Yo tengo una vaga idea. ¿Los había, en la calle de San Andrés, a la altura de La Gloria de las Medias, en el Obelisco, en la Plaza de Mina, en Cuatro Caminos? Porfa, ayúdame a recordar. ¡Ay, que tiempos aquellos! Nos metíamos con los guardias de la porra, que nos corrían. Ilusos. Que nos iban a coger. Ya.

  19. XELO:yo tenia que ser muy pequeña,pero lo recuerdo,en la plaza pontevedra y en cuatro caminos,cúando la cervecería estaba donde hoy esta el bingo,más o menos,habia una arboleda y nos llebaban a tomar patatillas y ellos tomaban cerveza que sacaban de barriles, creo recordar,todavia contandolo parece que me huele,`no se porque pero antes olia todo mejor y el sabor era diferente al de hoy,en fin.
    En cuanto a los pirulos, mi tio tambien le llamaba gallito,la verdad es que estaba tan estirado que lo parecia.pobrecillo este donde este ya perdonaria a todos los que de alguna manera se metian con el.un saludo xelo y no dejes de recordar.

  20. peter pan dice:

    Puestos a recordar pirulos, el que estaba en el cruce de Fernando Macías con Av. Finisterre era toda una institución. Puro nervio y carácter (le llamábamos “el eléctrico”), se tomaba su trabajo muy en serio hasta el punto de dejar echos puré los tímpanos de los viandantes con su silbato reglamentario. A pesar de las broncas que echaba y las multas que ponía, al llegar la navidad era de los que más regalos tenía, entre ellos, en una ocasión un flamante televisor.

    En cuanto al garaje del Parque Móvil de Ministerios, no sé si tendría otra entrada, pero yo lo ubico en la Calle Pondal, una de las más ventosas -si no la que más- de la ciudad, en la que los días de temporal sólo las chicas más audaces se atrevían a cruzar.

    En ésta calle estaba la sala de juegos “Cancha-Chamartín” en la que reinaba como vigilante el viejo “Media Orella” al que jamás se le oyó pronunciar otras palabras que el consabido “¡a la calle!” cuando algún figura hacía demasiadas partidas gratis.

    El mote de “Media Orella” le venía por el trozo de apéndice auricular que se había dejado en una disputa con el que años después sería el conductor del autobús del Depor, que a partir de aquel día fue rebautizado como “Navajas”, apodo por el que todo el mundo le conocía.

    Anónimo también me ha hecho recordar al Sr. Castro, egregio personaje que todavía hoy pasea por nuestra ciudad. Fue un auténtico visionario que se anticipó varias décadas a lo que vendría después. Su pequeña tienda era idéntica a los actuales bazares chinos, pero todo atiborrado en un local de apenas 10 metros cuadrados. Allí vendía absolutamente de todo, desde medias hasta escobas, pasando por jaulas de grillos, juguetes, matamoscas y un interminable etcétera.

    Siempre había gente en su local y su éxito era debido en parte al enorme surtido y los bajos precios y en parte a su talante conversador y amable que conseguía que su clientela femenina siempre buscase un pretexto para ir a comprar algo. Se casó ya mayor, con una rubia estupenda, traspasó el negocio y se le veía siempre paseando con su mujer. Ahora pasea solo.

    Pelín nostálgico que está uno hoy.
    En fin.

  21. xelo castillo dice:

    Al hilo del tema de los “pirulos”, os voy a contar una anécdota que dicen sucedió en Betanzos. Y digo que me llegó la misma historia por varias fuentes. Pintemos la escena: La confluencia de la carretera de La Coruña con la que baja de la plaza García Naveiras y la que va para Ferrol, antes de cruzar el Mandeo. Si el de los Caneiros. Allí había un municipal ordenando el tráfico. Cuentan que un día, dio paso, simultáneamente a un vehículo que bajaba de Guísamo y a otro que iba a enfilar la ruta hacia La Coruña. Y sucedió lo inevitable: ¡¡plaff!!. Ambos los dos se la pegaron. Como se dice ahora solo un accidente de chapa. Lo mejor, según me cuentan, la reacción del guardia: “que iba a pasar esto xa o sabía eu”. Supongo que con este comentario, al menos, dejó su conciencia tranquila. Eu dou por certo o feito.

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