Bibliomercado, objetivos Patrimonio 2016

Con el inicio del nuevo año que acaba de empezar, hay algunos objetivos que quieren desarrollarse desde la Concejalía de Educación, Relaciones con Universidades y Patrimonio. Se trata de un presupuesto de 27.813.823 euros, lo que ha supuesto un incremento del 17,88 por ciento si lo comparamos con el 2015. Entre los principales proyectos están la creación del Bibliomercado y la puesta en marcha de la II fase de remodelación del barrio.

El bibliomercado, una tarea pendiente

El presupuesto para bibliotecas ha crecido exponencialmente, muestra de ello son los incrementos en los distintos centros de la zona. Pero sin duda la gran novedad para este 2016 será la creación de un bibliomercado. Según indica EuropaPress, será una experiencia piloto que se ubicará en la planta baja del mercado de la Plaza de Abastos y será temática, es decir: los libros que se podrán consultar y coger en préstamo serán sobre gastronomía, dietética y nutrición. La idea es que la pequeña biblioteca pueda abrir los mismos días que el mercado: de martes a sábado, y se han contratado a dos auxiliares de biblioteca para llevar a cabo su gestión.

Las ciudades y pueblos que cuentan con un servicio de bibliomercado saben que es un servicio que funciona bien. Se trata de poder llegar a las personas que normalmente no acuden a la biblioteca por falta de tiempo o conocimiento. También, el hecho de que en este caso sea una biblioteca temática, podrá servir para que las personas interesadas en nutrición y gastronomía tengan un punto de referencia en donde hacer consultas o pedir libros sobre el tema. A la espera de que pasen unos meses para valorar bien el proyecto, las intenciones del grupo parlamentario impulsor de momento son optimistas y creen que será un buen servicio para el barrio.

Bibliomercados, biblioplazas, biblipiscinas….

El hecho de poner puntos bibliotecarios en espacios urbanos no es nuevo. En muchas ciudades cuentan con este servicio desde hace ya años y además se complementa o se alterna con otros, como por ejemplo las biblioplazas, que son pequeñas bibliotecas ubicadas en plazas o parques infantiles… o ya en verano, los típicos servicios de biblioplayas, biblipsicinas o incluso bibliorío en algunas zonas de montaña en donde el río supone la única forma de refrescarse públicamente.

Esperemos que en el barrio no sea una excepción y podamos disfrutar del bibliomercado durante mucho tiempo y verlo crecer cada día con más temas y más libros en préstamo.