Salsa, un baile que no sólo se aprende en el barrio

Bailar salsa es una tendencia: cada vez lo practican más personas, ya sea de forma individual con desconocidos o amigos o bien con su pareja, compartiendo así gustos y momentos.

La calle no es tu escuela de salsa

Hoy en día es muy fácil que una persona con ganas de aprender lo pueda hacer en casa: existen libros con instrucciones, existen muchos vídeos en la red, manuales, etc. Esto ayuda bastante a empezar a conocer algunos pasos, pero no es una experiencia del todo completa. Si se quiere aprender de una forma correcta y aprovechar al máximo la experiencia, os recomendamos que os apuntéis a una academia de baile como Asisebaila escuela salsa barcelona

Veamos el por qué:

  1. Puedes consultar dudas: ¿tienes alguna duda mientras practicas? Estar en una academia de baile ayudará a solventar todas las preguntas que te pasen por la mente, como por ejemplo qué tipo de ropa es mejor, qué tipo de calzado, música para escuchar en casa y que te ayude a practicar, etc. También os pueden orientar sobre concursos o festivales de salsa tanto en la ciudad como en el mundo.
  2. ¿Qué pasa si te haces daño? No tiene porqué pasar nada, pero a veces cuando se baila salsa se pueden producir pequeñas lesiones que si no se tratan al momento pueden llegar a ser más graves de lo que nos pensamos. Estar en una academia significa poder estar al lado de un profesional que nos puede ayudar o avisar si estamos realizando algún movimiento de forma equivocada.
  3. Aprender de la mano de un profesional: está claro, aprender en casa tiene sus cosas buenas (no moverte de casa, ir en pijama si quieres, flexibilidad horaria…) pero nunca tendrás la garantía de que lo estás haciendo a la perfección. Acudir a una academia de baile significa que tendrás un profesor o profesora de baile que te podrá enseñar de una forma profesional y avanzarás niveles cuando estés preparada/o.
  4. El espacio: ¿tienes en tu casa un espacio tan amplio como el que suelen tener las escuelas de baile? Seguramente no. Estas academias cuentan con amplios espacios, espejos, materiales necesarios y el suelo idóneo para practicar.
  5. A tu ritmo: cuando hay algún paso que no te sale, si estás tú solo te puedes quedar atascado; mientras que si estás con más gente os podéis ayudar los unos con los otros. El profesor o profesora te puede recomendar acciones según tu ritmo de trabajo para que avances a tu ritmo, sin prisa pero sin pausa como se suele decir.
  6. Y por último… ¡Conoces gente! Cuando compartes clase con otras personas que les gusta lo mismo que a ti parece que el mundo es incluso mejor. Con estas personas podéis hacer encuentros para salir de fiesta e ir a bailar en los locales más salseros de vuestra ciudad. También es importante otra cosa: en caso de no tener pareja de baile, al acudir a una academia podrás encontrarla fácilmente, mientras que si estás en casa practicando de forma individual, difícilmente lo conseguirás.
Barrio de los Rosales 2017